<body><script type="text/javascript"> function setAttributeOnload(object, attribute, val) { if(window.addEventListener) { window.addEventListener('load', function(){ object[attribute] = val; }, false); } else { window.attachEvent('onload', function(){ object[attribute] = val; }); } } </script> <div id="navbar-iframe-container"></div> <script type="text/javascript" src="https://apis.google.com/js/platform.js"></script> <script type="text/javascript"> gapi.load("gapi.iframes:gapi.iframes.style.bubble", function() { if (gapi.iframes && gapi.iframes.getContext) { gapi.iframes.getContext().openChild({ url: 'https://www.blogger.com/navbar/1575228963508118583?origin\x3dhttps://claudiadecervantes.blogspot.com', where: document.getElementById("navbar-iframe-container"), id: "navbar-iframe" }); } }); </script>

20100516

Texto periodístico @ 4:35

¡Cuidado en las cunetas!

Un falso caballero ha sido encontrado en el borde de un camino, donde unos comerciantes se toparon con este extraño personaje mientras les exigía que confirmaran que una tal Dulcinea era la más bella.


Todo sucedió en un día cualquiera cerca de un cruce de caminos cualquiera. Allí se hallaba Alonso Quijana, un viejo hidalgo que hace unos días salió para buscar nuevas aventuras, pues al leer numerosos libros de caballerías -como Tirante el Blanco o Amadís de Gaula- sintió que su deber en el mundo era ser un caballero como ellos.

Así empezó su aventura. Se marchó de su casa sin avisar a su ama ni a su joven sobrina; sin llevarse ningún dinero encima, sólo con una armadura hecha por él mismo.

Dicen que, a partir de aquí, fue visto en una venta y la dejó patas arriba. El ventero confirma que "él pensaba que era un castillo y se creía que yo era capaz de convertirle en caballero. Estaba dispuesto a pasar la noche en vela protegiendo las armas en un bebedero. Me hizo gracia y le seguí la corriente. No me podía creer que podría armar tanto jaleo con ese pobre hombre.". Ese hombre falleció a causa de la locura de don Quijote de la Mancha, como se hace llamar Quijana.

Siguiendo su ruta, el día siguiente parece que se encontró con un campesino y su mozo, Andrés. Don Quijote quiso que hubiera justicia y asustó al campesino, pues le estaba pegando una paliza al muchacho. Cuando renaudó su camino, Andrés volvió a ser azotado por perder una oveja cada día.

Finalmente llegó hasta donde lo encontraron. Volvía con la intención de llevarse un poco de dinero ya que vio que sin él era casi imposible sobrevivir, no como los caballeros de los libros y para encontrar un fiel escudero.

Antes de llegar, se encontró a unos comerciantes. Les confundió con otros caballeros y les exigió que aceptasen que una tal Dulcinea del Toboso era la mujer más bonita del mundo. Quien debía decirlo se negó, pues nunca la había visto y no podía valorarla. El hidalgo se enfadó y acabó a tortazos con el comerciante.

Aún así, fue él quien acabó en el suelo sin poder levantarse. Fue un campesino de su aldea que lo encontró y lo llevó hasta casa de nuevo. Allí se encuentra el sacerdote para iniciar una quema de libros, que lo han llevado hacia la locura vertiginosamente.

En estos momentos se mantiene en la cama. La sobrina, preocupada, confiesa: "ya sabía que iba a ocurrir una cosa como ésta. No era normal que invirtiese tanto tiempo leyendo estos libros demoniacos".

Deseamos que se recupere lo antes posible para que nos pueda relatar los hechos él mismo sin la intervención de terceras personas.

"la pluma es la lengua del alma"

Bienvenidos a mi nuevo blog para la asignatura de Literatura Castellana, donde vamos a realizar diferentes actividades de creación literaria relacionadas con la novela de Miguel de Cervantes, El ingenioso hidalgo don Quijote de la Mancha.

blogs

helena
isma
sònia
vero
stefi

"el año que es abundante de poesía, suele serlo de hambre"


don quixote


layout

infravermelho vladstudio proverbia